Pruébalo Gratis

Inicio arrow Crónicas arrow Viña Rock 2006 arrow El contrapunto, Viñarock 2006
El contrapunto, Viñarock 2006
Friday, 16 de June de 2006

el contrapunto, lamenor.tk

Justo antes de cumplir los 15 años, viajé junto a mi hermano mayor hasta Villarrobledo. Le habían contratado para replantear una pista de atletismo en calamitosa construcción. Yo haría las veces de peón. Y allí estuve quince días abrasándome bajo un Sol de justicia. Años después, me personé por primera vez en el recinto del Viñarock. Cuál fue mi sorpresa al comprobar que aquella malograda pista deportiva se había convertido en un extenso auditorio.

Siempre que he asistido al Viña, las nubes se han guardado de contener su micción. Este año volvía a acompañarme un cielo en azulón, augurando un día sofocante y una gélida noche.

Mi brazo clavó furioso decenas de piquetas. Estaba ansioso por empezar a ver conciertos. Comencé con Skizoo, sintiéndome un parche amarillo rematando el negro chándal de la Muerte. Y enseguida sobrevino esa sed especial que sólo puedo
saciar en el escenario Matarile. Necesitaba perderme en el berserk de sus primeras filas. Retorno a sus raíces, representadas
en aquel momento por El Último Ke zierre. De repente, apareció un tío nadando por el mar que formaban nuestras manos en alto.

Y llegó a mi posición. Mis “hercúleos” brazos no pudieron sostener su peso y el sujeto se meel contrapunto, lamenor.tk calló de boca. Por suerte (para
él), una decena de manos formó una arácnida tela que frenó su caída cuando su frente se encontraba a un palmo del suelo. Al erguirse, el chaval nos dio una ronda de abrazos a todos los que le rodeábamos, argumentando que éramos unos “tíos de puta madre” por no permitir que cayese. Pasada una hora, una multitud se congregó para ver S.A. La gente une su voz en un inmenso coro. Los clásicos del Viña nunca mueren, y, por supuesto, no se dejan avasallar por conflictos ideológicos. No olvidemos que la música es lo que realmente nos une en ese momento. El Drogas (Barricada), durante otro abarrotado concierto bastante “a gusto”, dijo: -Espero que ayer S.A. arrasase-. Y arrasó.

Si hay algo que he hecho desde el primer Viña, ha sido descubrir grupos. La mayoría me gustan en concierto, pero suele pasar que luego no busque escuchar grabación alguna. Amparanoia es un ejemplo. La he visto tres veces y sigo sin aprenderme una canción, pero me encanta en directo. Ante tal expectativa, me fui a mi lugar preferido para el citado menester: el escenario República (antiguo Sol).

Voté entonces al son del Tío Calambres, de Mouss & Hakim,de Vicentico. Este último me resultó curioso. Durante su actuación, después de cantar un romántico bolero,debió pensar que en su banda ya había suficiente ritmo (un batería y tres percusionistas), pues, indignado ante el elevado volumen con que probaban la batería del escenario colindante, se fue a éste hecho un basilisco y pegó un patadón a uno de los micrófonos (por si su mirada al bataka provocador no hubiese bastado).

Por supuesto, no faltaron esas triviales escenas que me encanta vivir en el Viña. Un punki intenta colarse andando a gatas por una gruesa columna de gente que sale. La gente no le ve y tropieza, montando un considerable tapón. Un segurata, con la enfurruñada cara estándar del gremio, le coge y le hace volar sin necesidad de estupefacientes. Ante Ojos de Brujo, un amigo de amigos me comenta, como si tal cosa, que el maestro de Tomatito le está dando clases de guitarra. Viendo a Burning, converso con un tío sobre faldas escocesas, justo después de que un desconocido total con la cabeza llena de agua oxigenada me haya dado la mano y haya seguido su camino sin mediar palabra.

Mientras Bebe se reinventa a sí misma y se sacude del todo las telarañas, observo como un personaje busca algo por el suelo con una linterna. En su otra mano una zapatilla azul, y en sus pies una blanca y otra azul. Supongo que buscaría la otra blanca para mantener un repuesto completo de su par de zapatillas diferentes. (Disculpen el delirio.)

Un tiempo después, volví a sentir la llamada del Matarile y me infiltré como el agua hasta las posiciones más adelantadas. Quiero volver a la locura. Def con Dos me parece idóneo. Escucho a una chica, aplastada contra la valla, preguntar a su acompañante el porqué la peña seguía empujando hacia delante. Compadezco su situación, pero conozco de sobra la respuesta. Un compañero de LAmenor me dijo una vez que me encantaba “comerme” los conciertos. Simplemente, imaginadme acompañado de 200 personas por el estilo.

¡Qué ansiedad por avanzar centímetros hacia el escenario! Sucedió que, sonando El día de la bestia, surgió un niño de metro
treinta en medio del apretado gentío. ¿De dónde salió? Muchos le pisotearon y empujaron de forma inconsciente, y otros tantos, temiendo por su integridad, le intentaban persuadir de que abandonase esa brutal situación. Pero el chaval se
resistía, encarándose con auténticos gigantes, por lo que tuvo que ser evacuado por la fuerza.

En el concierto siguiente, el de Macaco, descubrí a Van Helsing entre el público asistente, vestido con una gabardina y un sombrero de ala ancha que cubría parcialmente su blanca barba y sus gafas circulares. Entendí que estaba buscando al anticristo neonato surgido en el evento anterior. Y entonces, Celtas Cortos (con Cifu incluido) me devolvieron por un momento al principio de mi adolescencia.

Otro individuo no quiso volver al escenario por miedo a otra botella “de broma “. Los perezosos se crecieron de más.Los Delinqüentes se encargaron de cerrar con mucha alegría. Pero llega el ocaso. Edición incompleta para mí, pues en ningún momento escuché los ritmos de Sennheiser, ni vi ondear las melenas al viento en la Oreja Metálica (ahora New Rock).

El Viña entero sigue alabando incansable a su deidad: el alcohol, y las raves se resisten con todas sus ganas a aceptar el final. Y todo se convierte en recuerdos que guardaré en el saco de mi memoria: aquella dulce compañía que en cada concierto sufría la maldición del alto; los bailes con las escribanas al ritmo de Muchachito Bombo Infierno; las comilonas con calimocho en mi campamento de albaceteños, sintiendo palpitar el ajetreo del festival...

Es hora de marchar. Me voy sin averiguar como entrar desde los conciertos a la carpa VIP, y sin saber dónde coño estará Juancar.

Loberra Ezkato, LaMenor.tk , Fanzine nº6  

 
< Anterior   Siguiente >

Radio Online

Si estas interesado en aparecer en vinarock.net, mandarnos un email y nos pondremos en contacto con vosotros.

Encuestas

¿Quién está en lí­nea?

Viña Rockeros

Locations of visitors to this page

Foto al azar

www.flickr.com
This is a Flickr badge showing public photos from viñarock.net. Make your own badge here.

Sindicación

www.vinarock.net 2006-2008.
Web creada con Joomla.Tecnología libre para un mundo libre. | Esta web está bajo una licencia de Creative Commons.